martes, 22 de enero de 2008

DIRT o lo que se esconde debajo de la alfombra




La nueva serie de Courtney Cox ha caido entre mis manos (hacía tiempo que estaba en el cajón cojiendo polvo) y así ha sido mi primera impresión al ver el episodio piloto. Una hora de suciedad donde se muestra lo peor del ser humano, el límite que una persona puede cruzar entre el bien y el mal, entre lo éticamente moral y lo "sucio". Cox pasa de ser Monica, una maniatica de la limpieza, nuestra entrañable ex-gorda que al final se queda con el más gracioso de sus amigos; a una despiadada editora de una revista de cotilleos Hollywodiense. Escenas de sexo, violencia y drogas, que solo un canal privado podría emitir es lo que nos encontraremos en esta serie, que sorprenderá a muchos (los que infravaloraban las dotes interpretativas de Cox) y decepcionará a otros (los que esperen a una Mónica al frente de una revista codeandose con Gossip Girl o Perez Hilton).

Y es que lo bueno y ideal ya no está de moda, series míticas como Siete en el paraiso (con más de diez temporadas) o Las chicas de Girlmore (ocho) ya han sido canceladas. Hace tiempo que las familias ideales ya no tienen audiencia ¿Por qué? ¿La gente se ha cansado de ver la felicidad en la vida de otras personas? ¿Ya no les reconforta saber que se puede ser feliz? ¿Ya no necesitan tener un modelo al que seguir? ¿Por que las familias desestructuradas son las que más audiencias y premios cosechan? A dos metros bajo tierra, los Soprano, Weeds.... o lo que es lo mismo: una familía entera dedicada al negocio de la funeraria, un padre mafioso o una madre que vende marihuana en un barrio residencial. ¿Ha cambiado tanto el concepto de familía que la convencional ya solo refleja a una minoría?¿Habrán más madres vendedoras de marihuana, que mujeres fieles y felices? ¿Por qué las amas de casa ya están desesperadas? Quizá esto siempre ha sido así pero nunca había la suficiente libertad como para mostrarlo en la televisión.

Todo empezó, a mi parecer, con los Simpson, mostrando una típica familia americana sin tapujos. Más tarde, fue South Park, y mucho más tarde Padre de Familia ( donde un bebé llamado Stewie se pasa capítulos enteros maquinando planes para asesinar a su madre). Análogamente en el cine, tenemos American Beauty donde nada es lo que parece: la puta de la escuela es virgen, la mujer perfecta es una perfecta adúltera y el homófogo radical acaba enamorado del protagonista.

El mundo de la música va por el mismo camino, Britney Spears por ejemplo que presumía de virginidad está al borde de acabar en el psiquiátrico, o peor aún en el ataud. Janet Jackson causó un escandalo a escala mundial que acabó debatiendose hasta en la Casa Blanca, cuando enseño un pecho en la Superbowl. Y la cantante de moda, Amy Winehouse sale drogada y desnuda por las calles heladas de Londres. Lo que me lleva a preguntarme ¿esto siempre ha sido así pero se ha ocultado todo bajo una censura silenciosa y gracias a gente como la que Courtney Cox representa en su serie ha salido todo a la luz? ¿O simplemente el mundo se está volviendo loco?

sábado, 19 de enero de 2008

Mariah, That Chick, y otras historias musicales




Un nuevo año comienza, y con él también mi nuevo blog. No es mi primera experiencia en el tema, ya que escribí unas veces en un blog anterior, al que también podéis acceder desde esta misma página, en el apartado Mi antiguo blog.
Qué mejor manera de abrir este blog q con la portada del nuevo CD de Mariah! Al parecer este esperado CD solo tendrá diez temas. ¿Falta de inspiración? ¿O un bombazo sin ningún tema de relleno? Es cierto que últimamente hay una clara tendencia a reducir el número de las canciones en los CDs. Un claro ejemplo de esto, por ejemplo es el CD de Amy Winehouse, que solo tiene 10 canciones pero todas absolutamente brillantes.
Parece que volvemos atrás en el tiempo, cuando los CDs eran cortos, directos y desechables. Como por ejemplo los diez temas del primer CD de Spice Girls, del que se extrajeron 5 números 1; o el disco más vendido de la historia, Thriller, que solo contenía 9 canciones pero 7 de ellas fueron singles.
Parece que ya ha pasado la época de los CDs interminables llenos de INTERLUDES, por dios ¿qué más me da si Janet se parte de risa en medio de un disco, si Christina quiere hablar en español o si Ashanti quiere enchufar a su hermana cantando en el mundo de la música? La reina de los INTERLUDES, a mi parecer es Janet Jackson, su disco janet., por ejemplo, contenía 26 canciones, 13 de las cuales eran INTERLUDES; aunque bueno, por lo menos antes era la reina de algo, porque ahora… esperemos que su FEEDBACK, tal como dice la palabra le proporcione una respuesta y un apoyo positivo de su público.
Junto con los INTERLUDES, apareció la piratería y los discos ya no se vendían tanto como antes, un súper éxito de Mariah del 93, Music Box, consiguió vender 26 millones de discos, en cambio su Mimi, un grandísimo éxito internacional sólo consiguió vender 10 millones. Es por eso que las discográficas decidieron que no sólo el CD en sí importaba, sino también la caja, el libro y sobre todo, los extras. Entonces empezaron a aparecer las ediciones de lujo con documentales, videos, makin off, hasta galerías fotográficas y últimamente karaokes. Los libretos eran especiales, con papel fotográfico como el CD de Glitter de Mariah o el de Back to Basics de Christina Aguilera; o papel acartonado tratado para que se vea antiguo, como el de Feels Like Home de Norah Jones o el de Once Again de John Legend. También se podían encontrar códigos especiales para acceder a zonas exclusivas de la página web donde se ocultaban canciones nuevas, o posters desplegables al estilo Playboy. Pero lo peor de todo eran las ediciones especiales que salían 3 meses después de la salida del disco y que añadían nuevos temas. ¿Tenías que volverte a comprar el CD o simplemente bajarte las canciones nuevas? The Corrs por ejemplo, tengo todos sus discos y ninguna de sus ediciones especiales.
Entonces las discográficas se dieron cuenta que eso tampoco era la solución porque al añadir tantos extras el precio del disco subía y la gente continuaba, ahora con más razón, bajándoselo del emule. Entendieron que lo que le importaba a la gente (a mí no, claro está) era el dinero y no los extras. Así que apareció una nuevo versión de CDs, a los que yo llamo cariñosamente, CDs Caca, que consisten en un cartón con la portada del disco y el CD original dentro, sin libro, karaokes, ni la vida en verso del cantante, por un precio mucho más asequible. No tengo claro si esto es el futuro, lo único que creo es que en el futuro todos los caminos irremediablemente llevaran al Ipod, pasando previamente por el Emule, claro está.